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Gastamos 92 € en Performance Max y solo dos clics vinieron de una búsqueda
26 de julio de 2026 · 5 min de lectura
Revisando nuestra propia cuenta de Google Ads nos encontramos con una campaña que había gastado 92 € sin traer un solo cliente. Lo interesante no es que fallara, sino dónde se fue exactamente el dinero.
Estos son los números
Una campaña de Performance Max, 5 € al día, orientada a nuestra provincia. Estuvo activa unos meses y estos son sus datos completos:
| Impresiones | 26.131 |
| Clics | 1.275 |
| CTR | 4,88 % |
| Coste por clic | 0,07 € |
| Coste total | 92,01 € |
| Conversiones | 0 |
A primera vista no parece un desastre: mil doscientos clics por noventa euros suena barato. Y ahí está justamente el problema.
Siete céntimos por clic no es una ganga, es una señal. Un clic de alguien buscando un servicio profesional en España cuesta entre uno y tres euros. Cuando pagas siete céntimos no estás comprando intención de compra: estás comprando inventario de relleno.
Dónde se fue el dinero
Al desglosar por red publicitaria se ve el asunto completo:
| Red | Clics | Coste | % del gasto |
|---|---|---|---|
| Búsqueda de Google | 2 | 4,72 € | 5 % |
| Partners de búsqueda | 15 | 19,76 € | 21 % |
| Display | 893 | 26,08 € | 28 % |
| YouTube | 279 | 26,56 € | 29 % |
| Discover | 86 | 14,88 € | 16 % |
De mil doscientos setenta y cinco clics, exactamente dos vinieron de alguien escribiendo en Google. El resto se repartió entre banners, vídeos y recomendaciones: sitios donde nadie está buscando resolver un problema, solo leyendo o entreteniéndose.
Por qué ocurre esto
Performance Max reparte el presupuesto entre todos los canales de Google y decide solo dónde gastarlo. Para decidir bien necesita conversiones de las que aprender.
Si no las tiene, y encima el presupuesto es pequeño y la zona geográfica reducida, se encuentra con que apenas hay subastas de búsqueda a las que presentarse. Pero tiene cinco euros que gastar cada día. Y los gasta donde hay hueco de sobra y sale barato.
No es un fallo del sistema: hace exactamente lo que se le pide. El error es pedírselo en esas condiciones.
El dato que lo cambia todo
Aquellos dos clics de búsqueda real costaron 2,36 € cada uno. Treinta y cuatro veces el coste medio de la campaña.
Ese es el precio de verdad de una visita con intención. Y saberlo cambia toda la planificación: con cinco euros al día no compras cien visitas, compras dos. Si necesitas veinticinco visitas para conseguir un cliente, el presupuesto mínimo para aprender algo en un mes razonable no son cinco euros diarios.
Qué haríamos distinto
Comprobar la medición antes de gastar. De poco sirve optimizar si el sistema no puede saber qué funcionó. Es lo primero, y es gratis.
Búsqueda pura mientras no haya datos. Performance Max necesita conversiones para funcionar; hasta tenerlas, mejor pagar solo por intención explícita, aunque salga más caro el clic.
Calcular el presupuesto desde el coste por clic real, no desde lo que apetece gastar. Si el clic vale dos euros y hacen falta treinta clics para sacar conclusiones, el número sale solo.
Y mirar el desglose por red desde el primer día. Noventa euros repartidos así son visibles en la primera semana. Nosotros tardamos meses en mirarlo.
La parte incómoda
Contamos esto porque es nuestro y porque el error es más común de lo que parece: campañas que gastan poco a poco, con métricas que a primera vista no alarman, y que llevan meses sin traer nada.
Noventa euros es un aprendizaje barato. Los mismos ceros con un presupuesto de agencia habrían sido otra conversación.